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Adela supo que la industria petrolera nada bueno traía para estas tierras. Fue incansable luchadora para no heredarle a las futuras generaciones una tierra sin alma, una tierra sin vida.

Adela

Tatiana Lobo

Por una carretera de Talamanca va una india de edad más que madura, traje de flores, sombrilla roja y sonrisa africana. Balancea las caderas, ritmo aprendido por el hábito de llevar cargas sobre la cabeza. Pero esta vez el saco de manta con las compras de la pulpería lo transporta, a la espalda, una mujer blanca que marcha detrás. Pasa un jeep de Recope y el ingeniero al volante las mira con cierto asombro, pensando, seguramente, que la Historia se ha vuelto al revés. Pero no se trata de una expiación de culpas coloniales, no. La mujer blanca lleva el saco por la sencilla razón de que la india es treinta años mayor que ella, aunque la diferencia se note poco.

Eso fue hace tiempo. Ahora, ya nonagenaria, murió Adela justo cuando el interés por el petróleo vuelve a Talamanca. La muerte de Adela es todo un símbolo. El petróleo tiene el color del luto y es tan tóxico y maloliente como el alma corrupta de un político venal.

Esta mujer, una de las más inteligentes que he conocido, con su dignidad y su prestigio, hará mucha falta en estos momentos en que el apetito del oro negro vuelve sobre la selva y los hombres que la habitan. Adela era la propietaria de Campo Diablo, finca de cacao que el convenio Pemex-Recope, en l983, dejó perforada como si por ahí hubiese caído un bombardeo. Ella se opuso. Me decía: “Extranjero busca gasolina. Extranjero, rico. Indio sigue pobre...” Fueron necesarias muchas triquiñuelas, nada santas, para que Adela conociera la derrota.

Ningún ingeniero de hidrocarburos podrá entender jamás que hay valores más altos que un chorro de aceite. Por ejemplo, que la mujer bribri, por tradición matrilineal, gozaba de un respeto que las mujeres occidentales todavía no hemos alcanzado. Su autoridad, natural y hereditaria, ha sido destruida por patrones sociales y económicos ajenos a costumbres milenarias. Nunca he comprendido por qué las feministas costarricenses no han querido leer en esos libros sin letras donde se asientan las raíces.

Adela me devolvió la seguridad y la confianza en mi propia naturaleza femenina, restauró humillaciones, trajo consuelo a mis soledades y eliminó mis cobardías. Hay sabidurías que no necesitan alfabeto. Hay caricias que no precisan manos. Nunca discutimos sobre teorías de género, no las hubiera entendido y tampoco hicieron falta. Su sola presencia, dulce y firme, bastaba para confirmar que la equidad entre los sexos sí es posible. Yo, por esa deuda tan íntima, la llamaba Adela. Para los demás fue siempre, Doña.

En las riberas del río Watsi su hamaca quedo vacía y la cesta, a medio tejer. Adela, que lloren los pájaros, los ríos y los bosques en una sola y grande lágrima silvestre. Que la danta proteja a tu familia para que la vieja estirpe pueda sobrevivir.

 

Acción de Lucha Antipetrolera

Acción de Lucha Antipetrolera (adela) es una coordinación de grupos, asociaciones, organizaciones y personas, la mayoría residentes del Caribe Sur de Costa Rica, que nos oponemos al desarrollo de la industria petrolera en nuestro país y especialmente en el Caribe Sur.

La campaña, a nivel nacional, es impulsada por la Coordinadora Nacional Antipetrolera que se reúne periódicamente y cuenta con la participación de adela y otros grupos y organizaciones ecologistas y ambientalistas del país.

Sus integrantes

adela esta integrada por personas y organizaciones de toda la provincia de Limón: existen representantes de sectores como el municipal, organizaciones y asociaciones por el desarrollo comunal, pescadores, organizaciones no gubernamentales, empresarios turísticos, redes de coordinación y federaciones, entre otras.

adela nació cuando personas y organizaciones provenientes de los mencionados sectores limonenses tomaron conciencia de los efectos de las exploraciones de reflexión sísmica realizadas por la empresa petrolera en noviembre de 1999.

Financiamiento

La campaña de adela la sostienen los aportes en tiempo, recursos humanos y dinero de sus organizaciones. adela en sí no consume recursos, sino que éstos se utilizan en la campaña.

En ese sentido, hemos contado con el apoyo de Oilwatch Costa Rica, cuyos miembros dedican una parte importante de su tiempo a la campaña.

También hemos recibido donaciones de organizaciones internacionales: nrdc, ifaw, ibis.

El trabajo de adela

adela se ha ocupado principalmente por informar y educar a la comunidad caribeña y el resto del país sobre los riesgos que la actividad petrolera conlleva para el Caribe y Costa Rica. Se ha recurrido a las instancias judiciales más altas del país como la Sala Constitucional pidiendo respeto hacia el ordenamiento constitucional.

Asimismo, se realizan actividades de difusión, educativas, de apoyo científico y técnico, de cabildeo ante instituciones (municipalidades, ministerios, Defensoría de los Habitantes, entre otras).

 

 

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LABICI 1
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Créditos

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Actualización
Campaña de oposición rotunda a la
actividad petrolera en Limón

Situación actual en el aspecto legal
Calendario del proceso

impactos
Impactos de la actividad petrolera
en Costa Rica

Turismo amenazado
Tortugas marinas en peligro
Contaminación
Mal mundial

Empresas petroleras
Empresas dudosas
Bush petrolero
El contrato de la vergüenza

Acción
Cinco cosas que usted puede hacer

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Oilwatch Costa Rica
Oilwatch Mesoamerica
Oilwatch Internacional
Acción de Lucha Antipetrolera

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