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¡No la exploración petrolera!

  • Empresa aún no sabe qué medidas tomará ante fallo

Marcela Viollalobos Ramírez
Diario Extra, Costa Rica

2 de marzo del 2002
Diario Extra

 

La Comisión Plenaria de SETENA rechazó el estudio de impacto ambiental para la exploración petrolera en Limón. En la gráfica, de izquierda a derecha, Marvin Boza, José Alberto Zúñiga, Humberto Cerdas, Miguel Marín, Eduardo Lezama, Rolando Mendoza y Tatiana Cruz.La Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) dijo no al proyecto de exploración petrolera en la provincia de Limón, por lo menos así lo indica la resolución 0146-2002 emitida ayer con votación unánime de sus miembros.

Según se indicó, en la misma se rechazó el estudio de impacto ambiental y su anexo correspondiente a la fase dos del proyecto presentado por la empresa Harken MKJ Xploration INC. El mismo fue catalogado por la comisión plena del SETENA como no viable ambientalmente.

"El estudio fue rechazado basado en varias inconsistencias de la documentación presentada y su anexo, lagunas en materia sobre la flora y fauna marinas, así como espacios sin cubrir sobre el área de influencia directa e indirecta del proyecto y del análisis socioeconómico", dijo Humberto Barrantes del SETENA.

Con esta resolución se cierra un capítulo importante en la historia de la exploración petrolera en la provincia de Limón; sin embargo, la última palabra aún no está dada, pues la empresa aún tiene un portillo a fin de conseguir el aval para continuar con el proyecto.

Según lo indica el procedimiento, dispone de tres días hábiles (a vencerse el próximo miércoles) para presentar un recurso de revocatoria ante SETENA en alzada la apelación ante la Ministra del Ambiente y Energía (MINAE), que en última instancia resolvería en definitiva.

Sin embargo, los miembros del SETENA indicaron que si esto sucede es muy probable que las autoridades ambientales tomen muy en cuenta la sentencia dada por ellos, por lo cual no prevén que se rebata la decisión efectuada.

"El proyecto se ha analizado en su totalidad, pensamos que nuestra decisión es definitiva. Ha sido realizada con tiempo. Nos basamos en el principio in dubio pro natura, que significa prevención de riesgos".

La historia de la exploración petrolera en el país es extensa, se remonta a 1993 cuando se aprobó en la Asamblea Legislativa la Ley de hidrocarburos, la cual facilita este tipo de actividades en el país.

En 1996 se sacó la licitación para la exploración de varios bloques en la zona de Limón, la cual fue adjudicada un año después a la empresa Harken Xploration INC. En 1998 el gobierno firmó el contrato con la misma.
Durante el proceso se devino presentar un estudio sobre la reflexión sísmica en la zona a explotar, como requisito para el pase a la segunda fase del proyecto que involucra la exploración. En este último el SETENA tenía que aprobar no rechazar el estudio de impacto ambiental, el cual ya fue refutado.

ESTUDIO CON MALA NOTA

El órgano se basó en el artículo diecisiete de la Ley orgánica del ambiente que establece que para el desarrollo de actividades alterables del medio ambiente deberán presentar un estudio de impacto ambiental ante SETENA, de lo cual se determinó que Harken no lo presentó en forma integral, como lo estipula la Ley de biodiversidad.

Precisamente se verificó que no es cierto lo establecido en una de las cláusulas del contrato el cual indica que estaba aprobado el estudio de impacto ambiental, cuando en la realidad es que el proyecto consta de varias etapas, las cuales deben tener un estudio de esta naturaleza para cada una. En la realidad solamente se había avalado el estudio de reflexión sísmica marina.

Se consideró también cumplimientos legales en adopción de tratados y convenios por parte del Estado al desarrollo sostenible, la prevención de contaminación del mar por vertimiento de desechos y otras materias (Ley 5566), protección y desarrollo del medio marino y su protocolo de cooperación para combatir derrames de hidrocarburos (Ley 7227), protección de humedales de importancia internacional (Ley 7224), Ley de biodiversidad.

De esta forma se determinó que es de vital importancia anticipar, prevenir y atacar las causas de la pérdida de la biodiversidad o sus amenazas; y el criterio precautorio, que establece que cuando exista peligro o amenaza de daños graves a elementos de la biodiversidad la ausencia de certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces de protección. Se tomó en cuenta las resoluciones de la Sala Constitucional.

Se indica, además, que la actividad de exploración petrolera presenta una incertidumbre por el riesgo ambiental, pues la actividad pondría en peligro la integridad de la flora y fauna marinas. Esto contrasta con las políticas de imagen nacional en la conservación de recursos naturales.
Características como la condición climática del Caribe, sobre riesgo de paso de huracanes y tormentas, la falta de información sobre la composición exacta de lodos de perforación impiden determinar con exactitud el impacto ambiental.

Además los planos de contingencia prevén solamente diez kilómetros de radio de la plataforma de exploración, existen datos contradictorios e inconsistentes sobre las necesidades de contratación de personal y la generación de empleo en Limón.

AMBIENTALISTAS CELEBRARON

A pesar de que aún falta mucho por consolidar la victoria contra la explotación petrolera en el país, los grupos ambientalistas celebraron el paso dado ayer, tras la resolución del SETENA. Los mismos esperan que la empresa desista de la idea de continuar con el proyecto.

"Para ADELA el asunto aún no ha terminado, pues la lucha termina cuando se declare en el país que no caben las exploraciones petroleras. Esto se logrará con la derogación de la Ley de hidrocarburos, para ello se espera la aprobación en el Congreso de un proyecto de Ley. Ojalá el Gobierno lo ponga en la agenda de sesiones extraordinarias", dijo Rodrigo Carazo, ex Defensor de los Habitantes.

Para Carazo el resultado es parte de una acción conjunta de la ciudadanía costarricense, la cual se unió desde hace mucho tiempo para conseguir la preservación del medio ambiente, lo que calificó como de suma importancia.

Mauricio Álvarez, de ADELA, explicó que se reconoció que los datos suministrados por Harken no proporcionaban información veraz sobre la relación costo-beneficio, la verdadera generación de empleo en la zona de Limón, la seguridad ambiental, así como la ratificación del respeto a las normas legales internacionales.

En cuanto a las consecuencias económicas para el Estado con un rechazo absoluto al contrato ya adquirido, se indicó que no se corren riesgos en este sentido, pues en el mismo se especificó que dependía la actividad del estudio de impacto ambiental, el cual no fue avalado.

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